Sábado, 16 de diciembre de 2017

Grupo Aseguranza

inicio

Noticias de Seguros

05 de julio
08:34 2016
Compartir

En 2017, como poco 2 compañías del ‘top ten’ estarán franquiciando

La apuesta es clara y está más avanzada de lo que parece. Según ha podido saber Aseguranza, varias compañías de las 10 primeras del sector asegurador español están valorando entrar directamente en el ámbito de la franquicia. Este proyecto está dentro de su plan estratégico de desarrollo y crecimiento.

El movimiento por parte de las entidades está bastante encaminado y, aunque hay que prepararlo más detenidamente, para el próximo año 2 ó 3 entidades del top ten contarían con franquicias, según pronostican a Aseguranza fuentes del sector. Esta opción sería la elegida por parte de algunas entidades para crecer, más allá de los agentes y la red propia: “La evolución natural va a ser esta y el crecimiento llegará de la mano de los franquiciados”.

Entre los aspectos que todavía quedan por pulir, uno de ellos es qué formato se usará. Puede ser como licencia, concesión o cualquier otro. La franquicia es un sistema que se rige por un contrato, pero más allá de él tiene una serie de connotaciones como operar bajo una única marca, bajo determinados aspectos, una red de apoyo y soporte tecnológico y de marketing. Todo esto se producirá, independientemente si el acuerdo es de licencia o de concesión u otra fórmula. Algo parecido ocurre en el sector del automóvil donde los concesionarios no operan como franquicia. Las compañías de seguros “operarán idéntico a una franquicia sea cual sea el tipo de contrato interno” que se determine. En definitiva este nuevo modelo será algo así como un ‘agente franquiciado’.

Antídoto contra la infidelidad

Este paso que están ultimando algunas compañías no afectará a la red de agentes, puesto que todo lo actual se mantendría al no tratarse de cerrar oficinas o sustituir personal al estilo de la banca: es una nueva vía, una ‘pata’ más para comercializar, una coexistencia. La principal diferencia entre un franquiciado de seguros y un agente es que el primero es dueño del negocio y el segundo es un intermediario de la marca.

Según los expertos, de esta manera la compañía de seguros gana más capilaridad, tiene la posibilidad de acceder a perfiles de profesionales más potentes y que pueden desarrollarse y hacerlo como vendedores monomarca. La aseguradora ganaría estabilidad de cara al futuro y se asegura que sus productos y servicios se van a desarrollar con rapidez. Otro de los beneficios que aportará esta nueva red es convertirse en un antídoto al cliente que se mueve, que es poco fiel. Al contar con redes potentes con los franquiciados se pueden neutralizar mejor los ‘ataques’ y mejorar los ratios de fidelidad de la cartera: “Si no soy fuerte, sí soy sensible a posibles movimientos multimarca potentes”.

Otro punto que no hay que olvidar es que el franquiciado invierte en el negocio, en su propio negocio. Si se invierte en nuevas oficinas será cosa suya; “con la fórmula de la franquicia se ganan plazas más fuertes”. A cambio de contar con la marca, del apoyo en productos, labor comercial y soporte tecnológico, el franquiciado asume un coste y también las inversiones y los riesgos.

Faltó desarrollar el perfil

Hasta la fecha los movimientos en el ámbito de la franquicia dentro del sector asegurador se han concentrado a la mínima expresión. Hay algunas corredurías pero con poco potencial; los que han apostado por este negocio no cuentan con una red demasiado sólida. Uno de los posibles errores, apuntan los expertos, es que en vez de definir el perfil óptimo del franquiciado han dado por bueno cualquier perfil, anteponiendo la cantidad a la calidad.

Poca inversión

El desarrollo de estas franquicias no presentará problemas desde el punto de vista de la normativa puesto que al contar con el apoyo de las compañías de seguros éstas se ocuparán de dotarles con la formación y los aspectos legales requeridos. El espectro de personas y empresas interesadas en este negocio es muy elevado y puede ir desde profesionales que quieren tener algo propio, actuales empleados de compañías, agentes que quieren dar el paso o despachos varios que quieren incluir la venta de seguros para ampliar su negocio.

Las inversiones varían según la apuesta del franquiciado: puede ir desde la ‘franquicia corner’, aquel despacho que introduce la venta de seguros y que necesita una inversión casi nula; está el que monta su oficina en su casa y que necesitaría algo así como 10.000 euros o los que apuestan por una oficina, ya sea a pie de calle o en un edificio, y que necesitarán mayor aporte económico. En este caso la vigilancia especial irá a los gastos fijos más que a la implantación de la franquicia.

El tirón de las grandes marcas (compañías de seguros) en la franquicia de seguros será fundamental para su crecimiento. Es, de hecho, lo que falta para su desarrollo como ya ocurrió en otros sectores como la estética. Por ello, una vez que entren en esta nueva vía compañías importantes será fácil atisbar un desarrollo multiplicador en poco tiempo. Existirá entonces el riesgo, como en otros sectores, de que el modelo se agote.

  Votar:  
Resultado:   8 votos