Aplicar el IRP o el IPC a las pensiones supone una diferencia de más de 3.000 millones de euros

La diferencia entre aplicar el Índice de Revalorización de las Pensiones (IRP) y hacerlo con el IPC sería de 3.119 millones de euros en 2021, y aumentaría al siguiente año hasta los 3.375 millones de euros por "el efecto acumulación, al calcular la revalorización sobre una mayor pensión media y sobre un mayor número de pensiones". De este modo, el coste para 2022 se estima en 3.748, si el cálculo se hace respecto a revalorizar con el IPC, mientras que, si se realiza ligado al IRP sería de 373 millones de euros, según datos del Pensiómetro de Instituto Santalucía.

El estudio ha tomado como base el nuevo método para revalorizar las pensiones que aparece en el "Proyecto de Ley de garantía del poder adquisitivo de las pensiones y de otras medidas de refuerzo de la sostenibilidad financiera y social del sistema público de pensiones", que supone la derogación del IRP, y apuntan que "era uno de los dos mecanismos automáticos aprobados en la Reforma de 2013, y que ligaba la revalorización de las pensiones a la salud financiera del sistema".