Discriminación en el seguro: ¿Por qué si usas Apple o Gmail tu seguro es más barato?

La presidenta de la organización de consumidores Asufín ha señalado que el sector asegurador utiliza cada vez más la Inteligencia Artificial y el big data a la hora de la suscripción y tarificación. Patricia Suárez ha denunciado que este uso ya está provocando casos de discriminación dentro del sector asegurador y pide una mayor vigilancia sobre los mismos para que "no se cruce el umbral de la bioética del seguro", tanto en cuestiones personales como materiales. Ha realizado estas declaraciones ayer Día Mundial contra el Cáncer durante la jornada 'Tratamiento de la discriminación en seguros de personas' organizada por el Colegio de Mediadores de Alicante y que ha contado, además de la organización de consumidores, con visiones aportadas por abogados, actuarios y corredores de seguros.

La representante de Asufin ha lamentado en su ponencia que al trabajar con Inteligencia Artificial o big data se desconozca quién y cómo se manejan los distintos algoritmos en los que se basan estas tecnologías. Apuntó que se han producido casos donde utilizar la marca Windows encarece más un seguro que si el sistema detecta que el asegurado utiliza Apple, también si el dominio de una cuenta de correo electrónico es Hotmail en lugar de Gmail, simplemente "porque en la estadística tienen que uno de los dos tiene más riesgo".

Esta diferenciación sucede  a nivel material y económico pero también tiene su implicación en cuestiones relacionados con la persona: "Estamos expulsando a gente del sistema y el seguro bajo ningún concepto puede hacerlo, o perdería su esencia". Reclamaba volver a la mutualización del riesgo de manera que se eviten las exclusiones.

Destacó también que desde las asociaciones de consumidores hacen lobby para modificar la normativa, pero la aprobación de "una ley no garantiza el cambio". Añade que éste tiene que venir de la implementación "porque un derecho que no se ejerce no existe". Reivindicó la figura del consumidor vulnerable, una figura que reclaman estas organizaciones y que se trata en Europa, que ahora cuenta con una ley marco para proteger al consumidor, pero pidió "no engañarnos una vez más, esta ley marco tiene que verse reflejada en todas las normativas sectoriales". Señaló también que la definición del consumidor vulnerable luego hay que aterrizarlo en cada uno de los sectores, también en los seguros, y es ahí donde tiene que existir debate para que el "seguro llegue a todas las personas y que nadie se vea excluido por una enfermedad grave como desgraciadamente me temo que está sucediendo".

No se cumple

Gonzalo Iturmendi, abogado y secretario de Agers, dibujó el marco normativo sobre el que se asienta la no discriminación de los seguros hacia los consumidores detallado desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos o el artículo 14 de la Constitución Española amparando los criterios de igualdad. Explicó, entre otras cuestiones, que la protección del derecho fundamental a la no discriminación en los seguros de personas "es una cuestión de orden público". Sostiene también que aun reconocimiento el interés legítimo del sector a la selección de riesgos, existe una líena roja que indica que es "impertinente desvelar el patrimonio genético personal del solicitante del seguro". Apuntó también que las disposiciones IV y V de la Ley de Contrato de Seguro que hablan de la no discriminación por razón de discapacidad y por razón de VIH u otras condiciones de salud, respectivamente, reflejan otra de las líneas rojas y "queda prohibida cualquier práctica contraria". Dejó claro también que las compañías de seguros están obligados "a razonar los motivos de la no aceptación del riesgo".

Participó también en el encuentro el corredor de seguros, Carlos Lluch, quien destacó la responsabilidad de estos profesionales para defender al asegurado y afirmó que el sector asegurador "está permitiendo que exista una legión de apestados" y aseguró que "no se está cumpliendo la ley de forma general" e indicó que esto es generalizado dentro del sector.

Como consecuencia de ello -el no permitir que personas accedan a los seguros- indicó que se les deja fuera del sistema financiero al tampoco poder acceder a un crédito, por ejemplo. Reclamó "volver a las raíces, mutualizar el riesgo y hacer que el seguro sea accesible por parte de quien lo necesita". Criticó también que las compañías de seguros tengan cinco años para actualizar sus primas con las nuevas tablas de mortalidad puesto que en el gap de tiempo tendría un "beneficio injusto". Apuntó que como corredores de seguros hay que explicar al cliente el motivo por el que no le quieren asegurar: "Eres asegurable pero no quieren cumplir la ley".

Espacio para aseguramiento

El único de los ponentes que defendió la actuación de las compañías de seguros fue el actuario, Emilio Fiances. Señaló que las aseguradoras "para el análisis de riesgos tenemos que discriminar; hay que hacerlo por edad y sexo para saber a qué nos enfrentamos" porque necesitan "hacer un análisis para conocer las carteras". Explicó que con su actuación de discriminación analítica también contribuyen a la educación y a evitar que ciertos perfiles de riesgo proliferen.

Explicó la importancia de los datos para el análisis actuarial y la importancia de la evaluación y cuantificación que hacen estos profesionales. Señaló, no obstante, que los problemas de salud crónicos tienen cabida en el seguro y "no son una limitación para empezar con un producto" y apuntó que se puede realizar una tarifa ajustada a riesgos agravados cumpliendo con la normativa, así como que técnicamente es posible estas tarificaciones cuantificando apropiadamente el riesgo.