Estos son los principales riesgos para los centros sanitarios europeos de aquí a 2035

El Grupo Relyens ha publicado su primer informe prospectivo dedicado a los riesgos a los que se enfrentan y se enfrentarán los centros sanitarios europeos de aquí a 2035. Para la elaboración de este estudio, el grupo asegurador de origen francés se ha apoyado en Ipsos para realizar una encuesta a 924 directivos y profesionales sanitarios de 4 países (Francia, Alemania, Italia y España) para conocer de primera mano la realidad de este sector. También, ha llevado a cabo entrevistas a las principales federaciones hospitalarias públicas y privadas de estos países. En concreto, se trata de un proyecto iniciado por Relyens y materializado por un comité científico compuesto por 5 expertos de en medicina, economía de la salud, actuarial o gobernanza hospitalaria.

Con todo ello, Relyens ha trazado una perspectiva sobre las vulnerabilidades de los sistemas sanitarios europeos, identificando un total de 25 riesgos principales. Si bien, sobresale una conclusión: el 93% de los encuestados considera que la situación del sistema sanitario se deteriorará en los próximos 5 a 10 años.

Según este estudio, los sistemas sanitarios europeos se enfrentan a una acumulación de crisis que debilitan su capacidad para cumplir su misión esencial, que no es otra que proporcionar una atención sanitaria sostenible, equitativa y segura. Por todo ello, se está imponiendo un cambio de paradigma en la forma de anticipar y gestionar los riesgos. En este sentido, el estudio pone de manifiesto una conclusión clara: las crisis que atraviesan los centros ya no son aisladas, sino interdependientes, lo que crea efectos de amplificación. Y pone un ejemplo: una restricción económica puede acentuar la escasez de personal sanitario, lo que a su vez debilita la seguridad de los pacientes, alimenta la desconfianza y complica las políticas de contratación.

Así, los tres riesgos prioritarios a 5 años son: el envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas, la escasez de personal sanitario y el agotamiento profesional, así como la inflación de los costes sanitarios. Sobre ellos, el 72% de los encuestados considera que la escasez de personal sanitario compromete directamente la seguridad de los pacientes.

"Los riesgos ya no se producen de forma aislada. Se refuerzan mutuamente. Esta interdependencia de las crisis, ya sean de recursos humanos, financieras, cibernéticas u organizativas, impone una profunda transformación de los modelos de gestión de riesgos. Reforzar la resiliencia se convierte en una exigencia estructural", ha subrayado Dominique Godet, director general de Relyens.

El análisis también pone de manifiesto la existencia de nodos críticos en la arquitectura de los sistemas sanitarios que pueden provocar cadenas de riesgos difíciles de controlar. Al respecto, el estudio revela 3 dinámicas a tener en cuenta: el deterioro del capital humano, como el agotamiento profesional, la falta de atractivo de las profesiones y la rotación acelerada del personal, que crean una espiral en la que la calidad de la atención y la seguridad de los pacientes se ven directamente amenazadas; la creciente desconfianza hacia las instituciones sanitarias, alimentada por la desinformación, las interrupciones en la atención o las desigualdades en el acceso, aspectos que debilita la cohesión social y obstaculiza la eficacia de las políticas públicas; y la dependencia tecnológica mal gestionada, donde se engloban los riesgos relacionados con la ciberseguridad, la fiabilidad de la IA o la interoperabilidad de los sistemas, que se convierten en posibles factores desencadenantes de rupturas.

Sobre ello, en el estudio se resalta que, en cada uno de estos casos, el efecto dominó es evidente y un incidente local puede propagarse y desestabilizar todo el sistema si los mecanismos de alerta, coordinación o decisión son insuficientes.

Estos son algunos de los principales riesgos, pero el estudio también aporta palancas para reforzar la resiliencia del sistema y más en un contexto especialmente inestable. Así, el informe propone tres líneas de acción: reforzar los recursos humanos y la calidad de vida en el trabajo, como condición previa para la seguridad de la atención sanitaria; desarrollar un enfoque integrado de gestión de riesgos, teniendo en cuenta las dependencias y los efectos en cadena; y acelerar la innovación y la cooperación europea para poner en común las herramientas, los datos y los recursos críticos.

"Este informe tiene por objeto orientar la acción. Demuestra que la resiliencia es un proyecto colectivo que debe movilizar a los centros, las aseguradoras, los responsables políticos y los socios europeos", ha subrayado Paolo Silvano, presidente del Comité Científico.

En previsión del lanzamiento de su nuevo plan estratégico en 2027, y a la luz de los resultados de este estudio, Relyens ha confirmado que se está replanteando su estrategia y su enfoque de la gestión de riesgos con la creación de nuevas ofertas. Y también ha anunciado una gran campaña de sensibilización.

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