Las aseguradoras deberán correr siempre con los gastos de alquiler de los vehículos de sustitución

Las aseguradoras deberán correr con los gastos de alquiler de un vehículo de sustitución independientemente de que se use o no para trabajar. Así lo ha decretado la Audiencia Provincial de Madrid en su sentencia de 4 de octubre Rec. 21/2019.

La compañía Allianz ha sido condenada al pago de 1.366,69 euros derivados del alquiler de un vehículo de sustitución durante el tiempo que el siniestrado permaneció en el taller. La sentencia considera que no es necesario probar que el vehículo siniestrado se utilizase estrictamente para el desarrollo de una actividad laboral como se consideraba tradicionalmente para acceder a estas indemnizaciones.

Basándose en sentencias anteriores en esta línea como la de la misma Audiencia Provincial de septiembre de 2007 que consideraba que "la posesión o tenencia de un vehículo de motor implica la común necesidad de desplazamiento, ya por motivos laborales, ya por ocio o recreo, habiéndose convertido hoy para las familias en un objeto de primera necesidad... Por tal razón queda fuera de lugar la exigencia concreta y pormenorizada de la necesidad de utilización del vehículo, pues si se posee es para usarlo en cualquiera de los ámbitos de desarrollo de la actividad humana. Consecuencia de lo que venimos diciendo es que los gastos debidos al alquiler de un vehículo o los desplazamientos justificados en cualquier tipo de transporte colectivo durante el tiempo de indisponibilidad del vehículo propio, mientras permanece en el taller para su reparación, se encuentran comprendidos entre los daños y perjuicios de los que responde el deudor, de acuerdo con el art. 1107 Cc (LA LEY 1/1889) , que son los previstos o que se hayan podido prever al tiempo de constituirse la obligación y que sean consecuencia necesaria de su falta de cumplimiento", la magistrada Margarita Jiménez García señala en su sentencia que "dado que con carácter previo al siniestro el demandante tiene a su disposición un vehículo y se ve privado del mismo a causa del accidente, no se ve indispensable la necesidad de acreditar y probar que precisa de tal vehículo de sustitución para su actividad laboral, sino que la necesidad de su uso va implícita en la propia tenencia del vehículo, y el hecho no negado de la realidad del alquiler del vehículo de sustitución, cuyo pago se reclama". Por tanto, la existencia de un perjuicio es innegable y la aseguradora debe asumirlo.