Autos choca contra el coronavirus

El futuro del seguro de Autos no era muy prometedor. De haberse cumplido todos los pronósticos, continuaría en 2020 con su desaceleración y no entraría en números rojos de milagro. Pero el problema es que ahora se enfrenta a algo peor: a un futuro incierto por culpa de una pandemia que tiene al mundo confinado. Como analizamos en el nº de abril de Aseguranza, se desconoce qué impacto final tendrá el Covid-19 en el mayor ramo de No Vida, pero sí se sabe que Autos saldrá de ésta al igual que ha hecho de tantas otras crisis.

En los últimos años, Autos estaba experimentando una pronunciada desaceleración, pasando de crecer un 5,1% en 2016 a un 1,5% en 2019. Por tanto, antes de que llegara el Covid-19 a nuestras vidas, el ramo ya tenía por delante un futuro poco halagüeño. Como confirma Óscar Pozo, director del Área Técnica de Autos de Reale Seguros, el negocio iba a continuar "inevitablemente" la senda de la desaceleración en 2020 debido a varios factores: caída de las matriculaciones, escasa mejoría de la economía e incertidumbre en el consumidor a la hora de renovar su vehículo. Sin embargo, en su opinión, no alcanzaría los números rojos, estimando un crecimiento de "algo menos del 1%". En Mutua Madrileña también realizaban este diagnóstico: "Antes de la crisis del Covid-19, las estimaciones ya reflejaban un escenario de desaceleración similar al de 2019, aunque todavía con crecimiento positivo".

Pero esta crisis cambiará estas perspectivas casi con toda seguridad. "Es evidente que Autos no va a ser ajeno a todo el impacto del coronavirus aunque dependerá lógicamente de la duración del estado de alarma y del parón de la actividad", subraya Francisco Olmedo, director de Movilidad de AXA España. "Todo apunta a que éste será un año en el que, debido a un evento excepcional, inesperado y de gran intensidad para la economía, el ramo disminuirá su volumen de primas y será necesario mucho trabajo para que volvamos a remontar en los años siguientes", señalan en Mutua Madrileña.

Histórico desplome de las matriculaciones

La industria del automóvil está siendo una de las más castigadas. En España hay 17 fábricas de coches y todas ellas han cerrado temporalmente a causa del coronavirus. Obviamente, en las mismas circunstancias se encuentran los concesionarios, también cerrados a cal y canto aunque mantienen la venta digital. Esta inactividad comercial se va a traducir a finales de año en una caída histórica de las matriculaciones. En marzo, descendieron nada menos que un 69,3%, por debajo del nivel de los meses más duros de la pasada crisis económica. Pero lo peor es que ya se partía de una situación complicada. En 2019, las matriculaciones de turismos cayeron tras 6 años consecutivos al alza. En concreto, casi un 5%. Y la dinámica tampoco mejoró en los primeros compases de 2020, registrándose un descenso del 6,8% hasta febrero.

Sin duda, esta caída sin precedentes de las matriculaciones afectará al seguro, que verá cómo sigue reduciéndose la nueva producción. "Llevamos años enfrentándonos a un preocupante envejecimiento del parque y este nuevo escenario alargará esta situación, aunque en cifras aún más preocupantes", lamentan desde Mutua Madrileña. Francisco Olmedo (AXA) espera que, al menos, esta caída pueda compensarse con un parque asegurado fuerte: "Es importante considerar la evolución de las matriculaciones de turismos, pero sin olvidar la evolución del parque automovilístico. En 2019 aumentó el parque automovilístico asegurado y la tendencia hasta febrero de 2020 era de estabilidad. Evidentemente, una reducción o envejecimiento supondrá una reducción del volumen de negocio". Al cierre de 2019, según datos del FIVA, el número de vehículos asegurados aumentó un 1,5%, superándose los 31,7 millones.

Antes de la expansión de la pandemia, empresas y alquiladores sostenían la compraventa de vehículos, impulsando así los seguros para flotas. Cuando se venza al virus, es un misterio saber cómo se comportarán estos canales, muy dañados por la paralización de la economía.

Si bien, a largo plazo, no es de extrañar que empresas y alquiladores vuelvan a tirar del carro. "Es algo a lo que nos tenemos que ir acostumbrando ya que es una tendencia que ha llegado para quedarse. Las nuevas formas de movilidad, la mentalidad de las nuevas generaciones, las medidas tomadas en las grandes ciudades para intentar reducir la contaminación, y otras muchas cosas, harán que las matriculaciones de particulares sigan descendiendo en detrimento del posible crecimiento de empresas y alquiladores", asevera Óscar Pozo (Reale), que habla de las consecuencias que tendrá para el seguro: "Menor parque asegurado a medio y largo plazo, menor número de riesgos individuales en detrimento de riesgos colectivos y esta ecuación tiene al otro lado del igual un decrecimiento en volumen total de primas".

Temor a una guerra de precios

Una vez superado el estado de alarma, el sector teme que las compañías inicien una política agresiva de precios para atraer clientes. "Es probable que aumente la sensibilidad al precio por parte del cliente y se generen tensiones a la baja, pero es muy importante garantizar el resultado técnico del ramo que en los últimos años ha estado impactado por aspectos muy relevantes como el baremo o los costes de reparación de los vehículos", precisa Francisco Olmedo (AXA). Preocupado por que acabe desatándose una guerra de precios, pide a las aseguradoras que lo eviten a toda costa: "Nos gustaría hacer un llamamiento a la credibilidad y seriedad como sector. Políticas agresivas en precio solo suponen un atajo a corto plazo, pero acabaría pagándolo el cliente en calidad de servicio y precio a medio plazo. Creo que el pasado nos ha dejado aprendizajes en este sentido".

Y ya ha encontrado un aliado. "Para Reale el resultado de la cuenta técnica es innegociable. Nuestra estrategia no pasa en ningún momento por hacer políticas agresivas de precio en función de si la cuenta técnica deja o no margen. Nunca hemos estado a favor de aquellas campañas donde el precio es el único atractivo para el cliente. Para Reale, el seguro de Autos es mucho más que precio: es servicio, asesoramiento, confianza… Y todo eso es lo que intentamos transmitir en conjunción con la gran labor que realizan día a día nuestros mediadores", remarca Óscar Pozo.

Mutua Madrileña cree que se intensificará la competencia, aunque no todas las entidades estarán en condiciones óptimas: "En Autos, llevamos muchos años hablando de una fuerte competencia. Y, por supuesto, seguirá existiendo pero realmente solo será accesible a compañías que sean capaces de incrementar su eficiencia en un entorno de decrecimiento de primas".

Por el momento, es prácticamente imposible saber qué consecuencias tendrá esta crisis en Autos. El futuro es incierto, pero el presente no. "Lo más importante es garantizar el servicio a lo largo de este periodo de confinamiento y mantener un mensaje de tranquilidad y serenidad", indica Francisco Olmedo (AXA). "En función de cómo evolucione la situación, es previsible que los clientes necesiten adaptar las condiciones de sus coberturas o flexibilizar sus pagos", añaden desde Mutua Madrileña. Son tiempos difíciles pero, como siempre, el seguro saldrá adelante. Y Autos no será menos. "Afortunadamente, el seguro del automóvil es robusto y se recuperará de esta situación", sentencia Olmedo (AXA).