Enrique Dans: "Mientras la banca se comoditiza, el sector asegurador se sofistica"

En el sector asegurador se mira con cautela el desembarco de grandes tecnológicas que comercialicen seguros desde sus plataformas de distintas maneras. Pero el temor no parece que tenga que sobrestimarse, no se coloca como un sector tan amenazado como la banca. Hay mucha más que analizar.

Es lo que valora Enrique Dans, profesor de Innovación en IE Business School: "Yo creo que mientras la banca se comoditiza, el sector asegurador se sofistica. La banca no va a tener un problema de competidores nuevos sino que va a ser tan fácil hacer un banco que cualquiera lo haga, seguramente mi universidad se convierta en un banco y dé créditos a sus alumnos o invierta en ellos, pero también cualquier empresa que venda algo te financiará y se convertirá en banco; Carrefour lo es, y Orange".

En entrevista en el nº de enero de Aseguranza el experto explica que la banca tiene un problema de comoditización. "Sin embargo, el sector asegurador es cada vez más técnico. El cálculo de riesgos, de posibles escenarios, se está sofisticando cada vez más. Los seguros ahora pueden cubrir riesgos que hace veinte años no existían. Entrar en ese escenario requiere un componente técnico que pocas compañías que no sean aseguradoras y conozcan bien su mercado tienen". Por otro lado, añade, "es un negocio intensamente estadístico, por lo tanto, ser competitivo o no va a depender de lo bueno que seas manejando esos datos. El verdadero filo competitivo está en machine learning porque es lo que va a permitir calcular esas cosas".

La aseguradora del futuro

Enrique Dans cree que el sector asegurador es profundamente innovador, pero le cuesta poner en marcha esa innovación. Preguntado sobre cómo será la aseguradora del futuro, afirma que "tendrá un concepto de su cliente muchísimo más apoyado por evidencia y por datos. Saber qué tipo de cliente y plantear un servicio de seguro que se anticipe a sus necesidades y que vaya evolucionando con el cliente a medida que vaya entrando en casuísticas que tengan sentido. Hay aseguradoras que no llegan ni a ver al cliente, o solo cuando firma la póliza".

Además, entiende que hay que maximizar el nivel de información y una persona tiene que tener confianza para dar acceso a su aseguradora "a una serie de sensores que tiene en su hogar para poder garantizar que el riesgo tiene una reducción importante gracias a ellos. De la misma manera que ocurre hoy en Salud, donde mucha gente piensa que si su aseguradora sabe mucho de ella seguro que les va a subir la prima, eso ya no será así. Tendrá sentido para las dos partes porque esa información dejará de ser asimétrica".

En todo caso, no solo en referencia al sector asegurador, el profesor del IE considera que la mayor disrupción que está por llegar es machine learning, la capacidad de una máquina de aprender de unos datos etiquetados, generados anteriormente. Y que sea la máquina la que deriva las reglas de programación. "Eso es brutal, porque hasta ahora programábamos la máquina, pero ahora le vamos a dar los datos etiquetados para que sea ella la que se programe a sí misma. Eso tiene una potencia de cara a predicción, de automatización, enorme".

En la entrevista acude a cuestiones que afectan a nuestra sociedad y de forma especial al sector asegurador y a los riesgos globales que están sobre la mesa: el posible fin de la civilización en solo unas décadas por los fenómenos climáticos y los consecuentes desastres, los nuevos combustibles, el trabajo del futuro, la desaparición del dinero físico, etc.