Rentas Vitalicias: la única solución que puede dar la misma seguridad que una pensión de reparto

"Las rentas vitalicias aseguradas son la única solución capaz de ofrecer la misma seguridad que una pensión de reparto. Son la única herramienta que garantiza la pervivencia de las cotas de bienestar provistas en la renta diferida en el tiempo hasta el momento en que sea necesario". Este es el modelo que Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa, considera idóneo para canalizar el ahorro a largo plazo, según explicó en su participación en la V Jornada Planes de Pensiones en España organizado por Cinco Días e Ibercaja. "Cualquier modelo de ahorro que se diseñe debería basarse en el concepto de renta vitalicia, en su fomento y su ayuda", añadió.

La presidenta de la patronal del seguro reflexionó sobre cómo impactará la longevidad en el modelo de ahorro a largo plazo de los españoles, y afirmó rotundamente que "el modelo de ahorro tendrá que cambiar". Tradicionalmente el ahorro se canalizó en el ladrillo y en depósitos. El primero aportaba beneficios fiscales, poco riesgo e incluso revalorización. Los depósitos por su parte aportaban liquidez. La cuestión ahora, señaló de Frutos, es que también hay que tener en cuenta el riesgo de longevidad, es decir, hay que tener en cuenta la probabilidad de sobrevivir a nuestros ahorros. Por tanto hay que apostar por productos que ganen en "sofisticación", en "extensión", en "diversificación" y en "obligatoriedad, o si prefieren una palabra más neutra en automatismo". "Es necesario plantearse el ciclo vital completo de acumulación y desacumulación del ahorro y diseñar productos inteligentes que se adapten al mismo", pero esto, indicó la presidenta de Unespa, "pasa no solo por la innovación de los prestadores privados sino también por el diseño de leyes buenas, dinámicas, flexibles y potentes que creen las circunstancias adecuadas para que ese desarrollo se produzca". Reclamó así ayuda al regulador y a los poderes políticos como ha sucedido en otros como Australia, Alemania o Reino Unido, pero insistió en que hace falta "voluntad, resolución y creatividad".

El Banco de España pide responsabilidad al sector financiero

Para Óscar Arce, director general de Economía y Estadística del Banco de España, "vivir más es fantástico", pero ahora ha llegado el momento de ponerse a trabajar para resolver cómo se financia esa mayor esperanza de vida. Por una parte reconoció la dificultad de poner de acuerdo a distintas generaciones y distintas ideologías en esta cuestión, y dejó en manos de los políticos el definir el grado de generosidad que queremos que tenga nuestro sistema de pensiones. "Aquí el Banco de España no tiene nada que decir", pero sí aconsejó que debe de ser un sistema transparente y previsible que fije su financiación de una manera automática. "Cualquiera que sea la solución a este reto, hay que poner énfasis en mantenerla, y además debe ser un sistema claro y transparente". "A los ciudadanos hay que informales con claridad y con anticipación para que puedan tomar sus decisiones. Tienen que conocer cuáles van a ser sus obligaciones y cuáles van a ser sus derechos", añadió.

Por otra parte, Arce profundizó en el hecho de que en España el ahorro de las familias ha estado muy orientado a la inversión inmobiliaria. "No hay nada malo en invertir en vivienda". De hecho, considera que esta puede ser una buena circunstancia que podría aprovechar el sector financiero para desarrollar productos responsables, comercializados con garantías, atractivos y seguros para los clientes que permitan transformar parte del elevado patrimonio inmobiliario en activos más líquidos para financiar los gastos cotidianos de cualquier persona jubilada. "El sector financiero tiene una responsabilidad social importante en este sentido", dijo.      

Ángel Martinez-Aldama, presidente de Inverco, reconoció en su intervención  que los sistemas voluntarios no han funcionado. Considera que deben mantenerse los incentivos a los sistemas individuales pero la clave está en fomentar los sistemas de Empleo. También incidió en la necesidad de explicar a la ciudadanía que en 12 años jubilados agotamos nuestras aportaciones y que tenemos que ser financiados por terceros. Pidió un plan de acción al Gobierno y al Parlamento e incuso a la OCDE para que realice un informe a situación de nuestro sistema de pensiones igual que ya ha hecho con otros países. Además, compartió con sus compañeros de debate la necesidad de incentivar la transformación de inmuebles en rentas vitalicias y de mejorar la tributación de las prestaciones obtenidas.