La mayoría del sector asegurador español no aplicará el diferimiento en las tablas biométricas

En pocas semanas se completará el paquete normativo relacionado con las tablas biométricas de aplicación en el seguro, principalmente en los seguros de Vida, tanto Riesgo como Ahorro, y también en Decesos. La DGSFP ha anunciado que el Real Decreto Ómnibus ya ha pasado junta consultiva y en breve será oficial. Entre otros aspectos, estas modificaciones conllevarán cambios en la DEC que las compañías de seguros presentan ante el regulador y supervisor nacional de seguros.  La llegada de las nuevas tablas obligará a las empresas a hacer cambios para ajustarse a ella y dotar a sus sistemas de gobierno de nuevas capacidades tanto en solvencia, como en contabilidad y tarificación.

De todo ello se habló ayer en una jornada técnica elaborada por Analistas Financieros Internacionales (AFI) y que tuvo entre su ponentes destacados al subdirector  general de Inspección de la DGSFP, José Antonio Fernández de Pinto, y al gerente de la Comisión de Vida y Pensiones de Unespa, Carlos Esquivias.

El subdirector general explicó esta normativa técnica y entre sus mensajes señaló que aunque existe una posibilidad de adaptación en las tablas de supervivencia, "la tendencia del mercado es no aplicar este diferimiento". A falta de datos en 'papel' y finalizados indicó que la mayoría de las compañías de seguros que se han puesto en contacto con la DGSFP están indicando que ya en el ejercicio 2020 están aplicando las nuevas tablas.

Recordó que el plazo máximo es hasta 2024 y la aplicación de la norma se puede llevar gradual y con flexibilidad: 25% para el cierre de 2021, 50% para el año 22 y 75% para el 23 y ya completar la implementación de la norma para el 2024. Resaltó también que más allá de estos porcentajes las entidades, dentro de estos márgenes, pueden incorporar más porcentaje, pero nunca menos del objetivo anual.

Fernández de Pinto resaltó la importancia de estas tablas que "preservan al sector asegurador y más con la persistencia de los tipos de interés" e indicó que el proceso de renovación conllevó la fijación de primas y el cálculo de provisiones (longevidad y mortalidad), el acercamiento a la estructura conceptual de marcos como Solvencia II y la IFRS17 donde se tuvieron en cuenta tanto aspectos cuantitativos como cualitativos como el buen gobierno o la transparencia hacia terceros. Dentro de este proceso de revisión también se intentó adecuar si la esperanza de vida era realista y destacó la incorporación de un mecanismo de monitorización para la longevidad -todavía falta el desarrollo de cómo será- que elaborará estadísticas fiables e ideas de cómo gestionar estos riesgos tanto a nivel micro como macro.

Cuestión de competencia

Desde Unespa, Carlos Esquivias recorrió el proceso normativo que llevó años y alabó algunos aspectos modificaciones en estas negociaciones como la ampliación del proceso de implementación, modificaciones de primer y segundo orden, la reducción del impacto de los recargos o el compromiso futuro del supervisor de realizar una tabla de invalidez que será uno de los primeros trabajos que realice la futura Comisión Técnica.

Indicó también que la posibilidad de realizar tablas de experiencia propia ahora serán "mucho más exigentes" y apuntó que su utilización tendrá "requisitos que no serán equivalentes a una tabla de este tipo en la normativa anterior".

En el turno de preguntas se refirió a la prima de los seguros de Vida y su posible incremento. Cuando la DGSFP explicó a finales del pasado año la actualización de estas tablas biométricas relacionadas con los seguros de Vida, Riesgo y Ahorro, y Decesos, se indicó que este ahorro estaría entre el 25% y el 30%; no obstante, desde el regulador también se señaló que dependerá del producto. Esquivias apuntó ayer que será una "cuestión de competencia entre entidades y dependerá de cada una", aunque dijo que la base técnica de primer orden "es más barata" pero a partir de ahí cada compañía tomará sus propias decisiones. También resaltó que los temas de pricing, estando en el tejado de las aseguradoras, no pueden estar por debajo de las "hipótesis técnicas" y las fórmulas de cuantificación de manera que no se generen caídas en las cuentas.

En la jornada técnica también participaron los consultores de AFI, Alfredo Yagüe e Ignacio Blasco. Destacaron la importancia de contar con datos adecuados para la realización de las tablas y las estadísticas biométricas. Resaltaron la importancia de la calidad de los datos: trazabilidad que implica la documentación de los mismos desde que entran en la compañía, posibles comparaciones, relación entre las fuentes internas y externas y un sistema de reporting adecuado.

Indicaron que es posible que la búsqueda de los datos adecuados implique un ajuste de las tablas sectoriales, algo que implicaría realizar una tabla de experiencia propia. Resaltó que las exigencias del supervisor se encaminan hacia la alineación entre las tablas de solvencia, las contables y las de tarificación. Este hecho provocará la actualización de las notas técnicas y, como anunció el subdirector general, el periodo transitorio para llevarlo a cabo está a punto de finalizar.