Las 11 recetas de BBVA para el sistema de pensiones, incluida mayor presión fiscal

El sistema de pensiones en España es perfectamente viable y sostenible, siempre que se adapte a los continuos cambios económicos, sociales y demográficos que experimenta la sociedad española. Partiendo de esa base, BBVA Research ha proclamado hasta 11 medidas concretas para garantizar un doble equilibrio abres los cambios. Lo más destacable es su defensa de esa postura por el reto de ese doble equilibrio: mediante cambios graduales pero efectivos que garanticen la sostenibilidad y resulten creíbles para la sociedad, porque "no hay dilema entre sostenibilidad y suficiencia". Y segundo, equilibrio entre generaciones y segmentos de la población que se vean afectados por los cambios en el sistema.

11 propuestas

Antes de desgranar las medidas precisas, BBVA Research insiste en que se debe aumentar la presión fiscal. Puntualiza que con las previsiones de la Comisión Europea (2018), si las cotizaciones soportan todo el ajuste previsto de la tasa de prestación (unos 4,7 pp del PIB en 2050 respecto a unos ingresos del 10,4% en 2018) las cotizaciones tendrían que pasar del 28,3% al 41,1%.

También alude a destopar las bases máximas de cotización sin aumento de la pensión máxima. Considera que sacar del sistema de viudedad y orfandad no resuelve el problema, lo mueve de sitio. Por otro lado, proclama que es necesario crear más empleo y más productividad, contrarrestando parte del aumento de la tasa de dependencia con más empleo.

En resumen, las acciones que propone son:

  • No derogar las reformas de 2011 y 2013: transparencia, equidad y sostenibilidad.
  • Reducir la dualidad y aumentar el empleo y la productividad, y con ello los salarios.
  • Introducir nuevas medidas graduales que aumenten la contributividad y eficiencia del sistema, al tiempo que aseguren la sostenibilidad y suficiencia.
  • Sustituir las reducciones de cuota por otras políticas de empleo, convergencia de los regímenes especiales al régimen general, compatibilizar pensión y trabajo al 100%, edad de jubilación flexible por encima de un mínimo creciente, adaptar pensiones de supervivencia a los cambios sociales y lucha contra el fraude.
  • Introducir cuentas individuales/nocionales de reparto, con un periodo transitorio, y de capitalización de adhesión automática, con aportaciones de trabajadores y empresas (e.g, NEST en RU), asegurando la portabilidad mediante gestión pública.
  • Blonar la pensión mínima con aumentos según la inflación subyacente y las ganancias de productividad, con transparencia del complemento efectuado.
  • Converger cuanto antes a un sistema de cuentas nocionales/individuales, de contribución definida, como en Suecia y otros países europeos.
  • El sistema sigue siendo de reparto y progresivo (e.g., con pensión mínima blindada).
  • Transición gradual: en Suecia duró 15 años.
  • Ventaja por su transparencia, sencillez y cuentas claras para los futuros pensionistas: en su jubilación, el valor acumulado de las contribuciones a lo largo de su carrera laboral equilibra el valor presente descontando de las pensiones que recibirán.
  • Incentiva la demanda y oferta de trabajo, y las decisiones planificadas sobre la carrera laboral, la formación continua, el momento de la jubilación y el ahorro para la jubilación.
  • El sistema actual es menos transparente: apenas se sabe que una cotización del 28,3% del salario anual no financiaría ni 3,5 meses de la futura pensión. Existe un "velo" entre contribuciones y pensiones, solo sostenible con una población creciente.

Como conclusión, ante el previsible aumento del número de pensionistas la sociedad española puede elegir entre combinaciones de las siguientes alternativas:

1. Aumentar la presión fiscal para evitar la caída de la tasa de prestación: más impuestos o menos gasto público en otras partidas presupuestarias.

2. Reformas estructurales que disminuyan la tasa de desempleo, aumenten la tasa de actividad y de empleo, la productividad y los salarios (más capital productivo, humano y tecnológico), pensiones mayores aunque disminuya la tasa de prestación.

3. Más ahorro complementario: compensar la reducción de la pensión media sobre el salario medio con más ahorro (como en Suecia, UK, etc.).