La próxima semana dará comienzo la ponencia para debatir las enmiendas a la Ley de Distribución

Ya queda menos para que la Ley de Distribución quede finalmente aprobada. Este próximo 3 de junio se iniciará la ponencia en la Comisión de Hacienda del Congreso de los Diputados, según ha podido saber esta redacción. Este es el paso previo para obtener un dictamen que después de ser aprobado en comisión pasará por el Senado para su último empujón. El calendario se ha acelerado en la última semana y podríamos tener la norma antes de finalizar el año. Aunque todo está bañado por la incertidumbre política en la que nos encontramos.

El presidente de la Comisión de Hacienda, Eloy Suárez Lamata, del Grupo Popular, ha hablado con las distintas fuerzas políticas para convocar la ponencia que determinará qué pasa con las 122 enmiendas presentadas a esta norma fundamental para la comercialización de productos aseguradores. Si no cambia nada, debido a la incertidumbre política que vivimos, el próximo miércoles y durante 3 días debatirán una a una las enmiendas y decidirán acerca de las mismas con una valoración sustancial de los porqués.

La intención, explica este presidente a Grupo Aseguranza, es "poder llegar a un texto con el máximo nivel de consenso posible" y "que sería el que se debatirá en la Comisión de Hacienda" antes de mandarlo al Senado. La comisión se convocaría a finales de junio o principios de julio, según el calendario que maneja. De esta manera podría haber un texto definitivo para dentro de un mes. 

Por tener claro el calendario que se abre a partir ahora: el 3 de junio y durante 3 días en jornadas de 8 o más horas se debatirán, aprobarán o rechazarán las ponencias para consensuar un texto definitivo -dictamen- que sea aprobado en la comisión. A partir de aquí se enviaría al Senado que volvería a abrir un periodo de enmiendas, menos farragoso que en el Congreso, y que si las hubiera volvería al Congreso para su aprobación final. De no haberlas, la Cámara Alta sería el último semáforo antes del visto bueno.

Incertidumbre política

Reitera Suárez Lamata que la ponencia será el 3 de junio "si no pasa nada". Explica que "de momento todos los grupos políticos han dado su ok para asistir, pero tal como está de revuelto todo el panorama político no sería descartable, aunque creo que no va a ser así, que se produjera como en otras comisiones, la ausencia de los partidos que sostienen al gobierno" y evitar así la celebración. Añade su convencimiento porque "he visto buena disposición por parte de todos y creo que conseguiremos avanzar en este largo proceso".

Con prudencia dice la fecha seleccionada, a la vez que duda con ironía porque "cosas más complicadas de explicar hemos visto en estos días". Argumenta que es un texto que viene de 2018 y no ha sufrido muchos cambios y "va siendo hora de sacarlo; no tiene sentido el retraso que llevamos y ha tenido amenaza de sanción".

Aprobación definitiva antes de 2021

En un reciente encuentro dentro de las actividades organizadas por la Fundación Inade, Suárez Lamata indicaba que la ley no estaría hasta el primer trimestre de 2021. Ahora afirma que si va todo bien la aprobación definitiva debería producirse en noviembre o diciembre, aunque tampoco descarta antes, "pero no veo al Gobierno en estos momentos preocupado por estas cosas, que puede entenderse en parte".

Entonces, ¿qué ha pasado para este cambio? Él mismo explica que "ha costado mucho desbloquear el funcionamiento del Congreso porque ha estado parado por mucho que se diga que no. No interesaba que

El movimiento de los 

partidos que apoyan al 

Gobierno ha posibilitado

la apertura de comisiones 

en el Congreso

hubiera oposición y eso ha paralizado todo, incluso los trámites legislativos". En su opinión la situación que ha cambiado todo ha sido el nuevo posicionamiento de Esquerra Republicana "que es esencial en algunas mesas y al desmarcarse del gobierno hace que las comisiones empiecen a funcionar"; a este partido también añade el PNV, "que ni te cuento el rebote que llevan".

Esta apertura del Congreso es lo que le hace acortar los posibles plazos para que la Ley de Distribución esté finalmente aprobada. Ejemplifica este paso en que "el apoyo que he tenido para impulsar la ponencia no lo tenía hace una semana, ni hace dos". Reitera que "los socios se van enfadando y propicia que cambien la estrategia y decidan hacer funcionar el Congreso".

Imposible vaticinar

Cuestionado por las probabilidades de viabilidad de algunas enmiendas explica que "me da la sensación que en estos momentos está todo tan complicado que es difícil hacer un cálculo de lo que va a pasar". Ve factible que salgan adelante algunas de las reivindicaciones de los grupos nacionalistas "que van a sus cuestiones" y que solicitan la constitución de registros autonómicos y que el Grupo Popular ya avanza que no votarán a favor: "Sería un disparate de gastos".

Respecto a la enmienda de Ciudadanos sobre el artículo 129 donde pedía no aplicar la Ley de Distribución a la comercialización de seguros de protección de pagos sostiene que "cada uno somos responsables" de las decisiones y añade que "no alcanzo a entender muy bien lo que pretenden".

Como ya se ha indicado, este calendario es verosímil, aunque el momento actual de la política española pueda hacer que todo 'salte por los aires'. No obstante, la decisión del presidente de la comisión es aprobar el texto definitivo de la Ley de Distribución y si no aprueban la comisión los partidos asegura: "Volveré a convocar otra ponencia la semana siguiente, y la siguiente, hasta que acabe esto. Por mi no va a quedar".