Nuevas tendencias en el seguro de Vida por la pandemia

En su Estudio Mundial sobre Consumidores 2020-21, ReMark –la insurtech de SCOR– analiza cómo ha impactado la pandemia por el Covid-19 en el seguro de Vida, poniendo el foco en la digitalización, la disposición del cliente para compartir sus datos con la aseguradora, la evolución de la contratación online y los cambios de hábitos de los usuarios.

A causa de la pandemia, la población mundial ha cambiado radicalmente su actitud hacia el riesgo y valora más la protección que brinda el seguro ya que es más consciente de las incertidumbres de la vida. Así lo confirma el 40,6% de la ciudadanía global (en España se eleva al 41,6%), según se extrae del estudio que acaba de publicar ReMark, que alcanza su séptima edición y para el que ha encuestado a 10.720 personas de 18 mercados (500 de ellas en España) entre el 12 y el 20 de mayo, en plena primera ola de la pandemia.

Y la pandemia también ha acelerado algunas de las tendencias que ya se atisbaban en el sector asegurador, así como algunos hábitos de los clientes. Especialmente, ha impactado en todo lo relacionado con la digitalización y las nuevas tecnologías. "Hay cambios que han llegado para quedarse y permanecerán los que ya se habían iniciado antes fruto de la transformación del mercado", explica José Luis Hornos, head of Iberia & Italy de ReMark Group y encargado de presentar las conclusiones del estudio durante la tradicional jornada 'Autour d´un Verre', que este año ha tenido que celebrarse de manera virtual.

Un ejemplo del impacto de la pandemia en la digitalización es que un 42,3% de los entrevistados estaría dispuesto a comprar un seguro de Vida por Internet y sin tener contacto físico con un profesional. "Casi se ha duplicado respecto al ejercicio anterior", apunta José Luis Hornos. Por el contrario, desciende el porcentaje de usuarios que prefieren contratar una póliza de manera presencial, pasando de representar el 76% en 2019 a un 58% en la actualidad.

Dispuestos a compartir datos

Unido a este auge de la digitalización, se observa que los clientes están más dispuestos a compartir sus datos. Casi 7 de cada 10 afirman que no tendrían problemas en compartir la información sobre su salud con una aseguradora de Vida. Eso sí, siempre a cambio de obtener algún tipo de recompensa, ya sea financiera o incluso sanitaria. "Es reseñable el incremento, aunque siempre en una situación win-win", remarca el responsable de ReMark.

Pero la mitad de los encuestados va más allá e incluso permitiría que una aseguradora "controlase" su actividad física a través de los datos registrados en una wearable a cambio de "descuentos" en la prima. Además, a un 65% no le importaría compartir sus registros electrónicos de salud (informes médicos) para acelerar el proceso de compra de un seguro de Vida, elevándose hasta el 80,3% en los países emergentes.

No obstante, los consumidores no terminan de confiar en las aseguradoras en cuanto al uso de sus datos de salud, únicamente el 57,1% de los encuestados. Los médicos son el colectivo en el que más confían (92,5%), seguido de las farmacias (79,9%) y las instituciones especializadas en investigación (68%). Las compañías tecnológicas de salud (59,1%) también están por delante de las aseguradoras, que solo superan a los Gobiernos (48,4%). "Estamos dispuestos a compartir los datos con todo el mundo menos con el Estado", ironiza.

Quizás por esa mayor conciencia del seguro, en 2020 ha caído la satisfacción del consumidor de los productos de Vida y lo ha hecho nada menos que un 8%. "Se generan mayores expectativas, el seguro se ha vuelto más relevante y la gente espera más", indica José Luis Hornos. Preguntados por los factores que más valoran a la hora de contratar un seguro de Vida, el precio competitivo sigue siendo la respuesta mayoritaria (42,2%). Si bien, baja 3 puntos respecto a 2019 mientras crece significativamente (casi 10 puntos) otro aspecto como la reputación de la aseguradora (28,6%). "En tiempos de crisis, las personas piensan que lo mejor es unirse a los mejores y a los que más solvencia tienen", precisa.

El papel de los wearables

Otra consecuencia de la pandemia en el seguro es que los usuarios dan más importancia a la salud. De hecho, 3 de cada 4 reconocen que el Covid-19 les ha animado a ser más proactivos. "En España, estamos muy concienciados y hasta un 90% de los encuestados dice que ha tomado medidas", amplía. A nivel mundial, un 34,3% dice que se está haciendo más revisiones periódicas (+4,2 puntos que en 2019) y un 30% está usando aplicaciones relacionadas con el bienestar (+4,4 puntos).

Profundizando en los wearables, un 34% de los encuestados afirma que posee uno de estos dispositivos móviles (+4 puntos) y un 28,2% no tiene pero le gustaría adquirir uno. Las personas que más los utilizan son aquellas que realizan ejercicio físico durante más de 20 minutos y al menos 3 veces por semana. Los autores del estudio instan a las aseguradoras a tenerlos en cuenta, no solo para acceder a los datos de los usuarios, sino también para entenderlos.

Y parece que los usuarios lo verían con buenos ojos. Casi un 70% cree que son atractivos para obtener descuentos en la prima de sus seguros si demuestran que su actividad física es adecuada; un 66,9% prefiere que se beneficien familiares y amigos; y un 61,4% señala que podría utilizarse para obtener mayores rentabilidades en sus inversiones. "La voluntad de compartir los datos de los wearables es mayor en los países emergentes y, sorprendentemente, España está alineado con ellos. Un 61% de los españoles estaría dispuesto a compartir los datos si obtienen beneficios de las aseguradoras", expone José Luis Hornos.

La vida ya no se entiende sin tecnología, pero el cliente la declina para comunicarse y resolver sus dudas. Un 47,1% de los entrevistados confirma que siempre prefiere interactuar con personas, rechazando así la atención automatizada. Y más cuando tiene que interponer una reclamación por su seguro de Vida. "El 69% de los españoles desconfían de la automatización", revela el head of Iberia & Italy de ReMark Group.

Preocupa la salud mental

Otro paradigma que ha cambiado en 2020 es que adquiere mayor importancia la salud mental. De media, un 40,4% de los usuarios reconoce que ha sufrido algún episodio de angustia mental, estrés o ansiedad en estos últimos meses, siendo España el país con menos problemas de este tipo (29,9%).

Analizando este porcentaje por generaciones, las más jóvenes (millennials y generación Z) son las que más han sufrido ya que la mitad reconocen que han tenido algún episodio de ansiedad o estrés.

Aunque el 66,6% considera que existe un estigma asociado a la enfermedad mental, un 60,7% compartiría su información de salud mental con su aseguradora. Si bien, a un 32,8% le preocupa que le puedan incrementar la prima de su póliza y un 21,6% teme que le puedan tratar diferente. En este aspecto, los autores del informe entienden que las aseguradoras deberían redoblar esfuerzos para tranquilizar a los clientes, comunicando mejor las exclusiones de la póliza y trasladando el apoyo disponible en materia de salud mental. "Se pueden ir mejorando las expectativas de los clientes", recomienda José Luis Hornos.

En esta jornada 'Autour d´un Verre', en la que SCOR pretendía conmemorar su 50 aniversario, Thibault Antoine, Deputy Chief Knowledge Officer de SCOR Life, ha hablado de la modelización del seguro de Vida tras el Covid-19. También han intervenido Luis Calvo, head of Iberia de SCOR Life; Francisco Segura, Iberia Market Manager de SCOR P&C; y Miguel Alferieff, Chief Commercial Officer para Asia, Continental Europe & Latin America de SCOR Global Life.