El pequeño lo tiene claro: la banca está haciendo mucha presión y tiene ventaja

Cuando el pasado 15 de febrero el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la convocatoria de elecciones para el próximo 28 de abril hubo proyectos normativos que se echaron a un lado hasta nuevo aviso. Entre ellos, el que más afectará a la distribución de seguros en España: el Proyecto de Ley de distribución de seguros y reaseguros privados. A partir de ahora las opiniones sobre lo que pasará son variadas. Si se pregunta al regulador dirá que no hay ningún elemento que haga pensar que su aprobación será complicada una vez que se aprueben las cámaras, puesto que existe acuerdo entre los partidos políticos y las enmiendas presentadas, un centenar, no representan un elemento significativo.

Sin embargo, aquí está la duda de qué significa aprobación no complicada. En Forinvest varios primeros directivos de compañías indicaron que no esperan la trasposición de la norma hasta el verano de 2020. Es cierto que nadie sabe qué pasará después del 28 de abril, pero para el verano de ese año falta mucho.

Lo cierto es que España ya ha recibido el segundo aviso de la Comisión Europea por su tardanza en implementar la directiva al ordenamiento jurídico nacional. La presión también es económica. Y el retraso en la aprobación de esta norma condiciona también la aprobación del Real Decreto que regulará la distribución en materia de formación.

La banca, con ventaja

En las jornadas formativas o en los medios profesionales aparecen directivos o profesionales dando su opinión personal o la de su compañía. Aprovechando Forinvest, en Valencia, Mercado Previsor se ha acercado a mediadores que están a pie de calle día a día y les ha preguntado cómo ven la futura Ley de Distribución

Un agente exclusivo consultado considera, sin pensarlo mucho y ante la pregunta sobre qué opinión tiene de la futura norma, que "la banca está haciendo mucha presión" y reconoce que "juega con ventaja". Ventaja sobre los mediadores, ya sean agentes o corredores, y añade que "da mucha rabia" observar que con sus prácticas "chantajean a los clientes", mientras que "yo sigo mi propia norma de si mi cliente no entiende lo que va a contratar no se lo vendo".

La tecnología ocupará un lugar importante para cumplir con la normativa que se le viene al mediador. Una de las empresas que desarrolla tecnología para estos profesionales es ebroker. Su CEO, Hignio Iglesias, señala que más allá de la incertidumbre de la norma hay aspectos que todavía quedan por definir. Explica sobre la primera parte de la ley, aquella que se refiere a los modelos de distribución y tipos de mediadores, que no hay más que discutir. La segunda parte todavía tiene puntos que serán fundamentales. Especifica que no tanto por lo que diga el texto, sino más bien por la interpretación que el supervisor haga de ello. Sin duda, a su juicio, la más importante tiene que ver con las cuentas bancarias o las cuentas de clientes como especifica la ley.

Otra opinión recabada es la de la agencia de suscripción mdc, cuyo director en Madrid, Luis Ramón Rodríguez, indica que la ley "no contempla la realidad de una agencia de suscripción". Asegura que "no tenemos un reglamento, vamos al antojo del director general de seguros de turno o de la inspección correspondiente". Reclama una ley que regule a estas entidades como se hace con las compañías de seguros o las reaseguradoras puesto que hay agencias de muchos tipos, monocompañía, multicompañía, adscritas al sindicato del Lloyd´s u otras que operan con aseguradoras.

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