El seguro supera la picaresca que evitaba apostar por el teletrabajo

Son muchas las lecciones que se están poniendo encima de la mesa sobre el coronavirus que desde marzo está presente en España todos los días y a todas horas. Reestructuración de los negocios, caída de ingresos, relación con los clientes y otra de ellas, quizá la primera, es la implantación del teletrabajo, también en las empresas de seguros.

Una situación que, según explica a Grupo Aseguranza, el director de Atento Digital, Carlos Méndez, estaba resuelta desde el plano tecnológico desde hace tiempo y ya se encontraba maduro. Sin embargo, en "España no se había aplicado por barreras mentales" y por desconfianza "asociada a la picaresca, tanto de las compañías a los trabajadores y viceversa". Esta situación ya en Centroeuropa está totalmente instalada y ahora "ha quedado claramente demostrado que se puede teletrabajar y mantener o superar la eficiencia que se tenía antes".

Interrogantes

No obstante todavía quedan algunos interrogantes por resolver. Si entramos en el terrero de la casuística o la 'real fiction' la primera situación es pensar que "va a cambiar el modelo económico".

Una encuesta realizada por la entidad entre directivos indica que dentro del sector de banca y seguros el 88% afirma que el trabajo en remoto se mantendrá en el largo plazo; de hecho, el desempeño presencial y online se dividirán al 50%. Con esta premisa, Méndez se pregunta "cuánto impactará esto desde el punto de vista de la logística, del consumo de combustible, del transporte público o el consumo de menús. Va todo en cascada. La pequeña pata del teletrabajo conlleva unos flujos dinerarios de cambio espectaculares; es un cambio de modelo de vida", afirma.

Preguntado por si ve factible que sea así la división señala que dependerá de la actividad en concreto. La tecnología puede hacer su trabajo 100% online, aunque considera que "100% es muy radical y al final el factor humano, el trabajo en equipo" es también importante y "se necesita este tipo de interacción".

Esta es una de las 'X': "Hay que ser capaces de resolver la ecuación de cómo evitas que se pierda la vinculación y reforzar el networking, porque al final se trata de un equipo humano, no somos máquinas". Considera que probablemente la fórmula del éxito consiste en ser capaz de equilibrar los beneficios y bondades del teletrabajo como son la gestión del tiempo, el ahorro de costes, la conciliación familiar o la calidad de vida, menciona, con mantener una alineación entre los equipos para que exista camaradería. Cree que "quien sea capaz de equilibrar esto tendrá una posición muy determinante".

Inversiones y ahorro

Otra variante que pensar, indica el directivo, es lo que se pueden ahorrar las compañías sólo en oficinas. Conoce varias que se estaban planteando ampliar y ahora lo han descartado y sostiene que "sí queda claro que volver todos al modelo anterior de que todo el mundo tenga un puesto de trabajo físico es poco probable".

No cree que este cambio pueda afectar a las inversiones en inmuebles, una de las preferencias del sector asegurador, pero "sí es cierto, desde un punto de vista subjetivo, que va a haber un impacto en todo lo relacionado con el real estate". Aun así, no lo ve para ya, porque primero habrá que gestionar la crisis sanitaria como primer impacto, posteriormente todo lo relacionado con el empleo, y otro posterior puede ser la utilización de oficinas y "a día de hoy nadie de manera fehaciente puede decir que la utilización de espacios de oficinas pueda ser de una u otra manera". No obstante, sí se atreve a apuntar que no habrá metros cuadrados para el 100% del staff y sí para la mitad de la plantilla o algo más en función de la actividad.

Concluye refiriéndose a la apuesta por el teletrabajo, que es una "palanca de ahorro grande" y todo converge a ello porque "funciona y hay posibilidad de ahorro de costes; es un win-win aportando calidad de vida al trabajador. Todo parece, desde el punto de vista humano y económico, positivo".