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11 de febrero
11:15 2020

WTW propone 4 medidas para avanzar hacia un sistema de pensiones financieramente sostenible

Los pensionistas españoles verán incrementada su paga mensual un 0,9% según la medida aprobada mediante Decreto Ley en el primer Consejo de Ministros. El gasto en pensiones será de 1.218 millones de euros, 880 millones de euros más que si se hubiera aplicado el tope mínimo del IRP (0,25%).  

Los expertos en pensiones de Willis Towers Watson advierten de que la medida adoptada por el nuevo Gobierno de coalición pasa por alto la sostenibilidad financiera y la buena salud del sistema público de pensiones a medio y largo plazo.

Para los analistas, tras 9 años consecutivos de déficit y con el Fondo de Reserva de la Seguridad Social -conocido como hucha de las pensiones- en mínimos, deberían acometerse medidas para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema antes de incrementar aún más el gasto.

Como explica Gregorio Gil de Rozas, responsable del área de Retirement de Willis Towers Watson en España, "garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas es algo que todas las partes defendemos y que está enfocado en preservar la sostenibilidad social, pero este tipo de medida que incrementa el gasto ha de estar supeditada a que el sistema sea también sostenible financieramente. Cómo se va a pagar, quién lo va a pagar y cuándo se va a pagar son incógnitas que todavía no ha desvelado el Gobierno y que esperamos haga lo antes posible".

Incidir en la transparencia e información

Los expertos de Willis Towers Watson recomiendan, en primer lugar, repartir el esfuerzo de sostenimiento de la Seguridad Social entre todos los españoles, no sólo entre los cotizantes, asumiendo una mayor parte aquellos más jóvenes que tendrán más tiempo de planificar su propia jubilación.

Otro de los puntos clave a afrontar es la transparencia. En este sentido, Gregorio Gil de Rozas es taxativo: "Es muy importante que la información que se suministra a la sociedad por parte de la Seguridad Social sea amplia y clara para que el ciudadano pueda conocer los detalles de su futura pensión de jubilación y hacerse una composición de lugar realista". 

Otro de los puntos clave a tener en cuenta es el mantenimiento, o la redefinición, de mecanismos de corrección automática (fórmulas parametrizadas que establecen correcciones en función de la propia evolución de ciertas variables) que permitan sacar a las pensiones del debate público/político. El IRP y/o el factor de sostenibilidad podrían rediseñarse, no abolirse. Se trata de una de las mejores prácticas internacionales.

También sería necesario acometer una aproximación integral al problema para que se dé respuesta a cómo y de qué vivirán los españoles después de su jubilación dentro de 10, 20 ó 30 años (capitalización y reparto, pensiones públicas y privadas, previsión complementaria empresarial y previsión complementaria individual, entre otras dimensiones).