Grupo Aseguranza

inicio
12 de diciembre
13:21 2013
Compartir

Fundación Mapfre: “Los vehículos españoles mejoran sus sistemas de seguridad”

Fundación Mapfre ha presentado el informe ‘Evolución de los sistemas de seguridad entre 2007 y 2012. Análisis de la evolución del equipamiento de seguridad de serie en turismos’, en el que analiza en detalle la evolución del equipamiento de seguridad en distintos segmentos de vehículos con el fin de conocer su situación actual y concienciar de su importancia para la seguridad vial y la prevención de lesiones.

También destaca que es necesario mejorar la información al consumidor, ya que actualmente existen más de 400 siglas de sistemas de seguridad. Una de las conclusiones del informe, es que la mejora y el incremento de los sistemas de seguridad de los vehículos es uno de los factores principales que explican que España haya reducido el número de víctimas en accidentes de tráfico un 65% en los últimos 10 años, alcanzando así una de las tasas de fallecidos por millón de habitantes más bajas de Europa. Según el estudio, algunos de los elementos básicos de seguridad, como airbags frontales, el sistema antibloqueo de frenos (ABS) o el control electrónico de estabilidad (ESP), entre otros, están presentes de forma masiva en los vehículos: “Ello se debe principalmente a las normas de seguridad de la UE y al esfuerzo de los fabricantes que, a pesar de la crisis económica, continúan desarrollando sistemas tecnológicos innovadores y, lo más importante, ofreciéndolos a costes cada vez menores”.

También subraya que otros sistemas con un gran potencial para evitar lesiones y accidentes en los próximos años, como el sistema de alerta de colisión con frenado automático, tienen aún una presencia casi testimonial como elemento de serie en los automóviles. Fundación Mapfre insiste en que los nuevos sistemas avanzados de ayuda a la conducción son imprescindibles para alcanzar los objetivos de reducción de un 50% de víctimas mortales planteados en Europa y en España de cara al año 2020. Según ha señalado Julio Laria, director general del Instituto de Seguridad Vial de la fundación, durante la presentación, “se trata de sistemas de seguridad imprescindibles desde el punto de vista del objetivo Visión Cero accidentes mortales y graves”.

El informe también destaca que la demanda de los consumidores, que empiezan a percibir la seguridad vial como una responsabilidad propia, influye de modo muy directo en que los fabricantes de vehículos incorporen determinados elementos de seguridad, como el sistema de sujeción para sillas de seguridad infantiles, Isofix, o la activación de las luces (intermitentes) de emergencia. Junto a estos sistemas, también destaca la distribución electrónica de frenada, que se incorpora de serie desde hace tiempo en casi todos los segmentos de vehículos, tanto en los más pequeños como entre los más grandes.

Por lo general, los vehículos de los segmentos más pequeños y más económicos son los que también cuentan con menor número de sistemas de seguridad. Según Julio Laria, “esta circunstancia es normal, si se considera el impacto sobre el precio final del equipamiento de seguridad en dichos vehículos pero que, en cualquier caso, se trata de distancias que es preciso ir reduciendo”.

El trabajo también analiza si existen diferencias de seguridad entre modelos idénticos en diferentes mercados y concluye que el comprador nacional se encuentra en circunstancias parecidas a las de sus vecinos del Reino Unido, Alemania o Francia, ya que, en general, los niveles de seguridad son similares en todos los países analizados.

El director general del Instituto de Seguridad Vial también ha manifestado que “la seguridad no puede ser opcional, tiene que venir de serie y no es una inversión baldía” y que cada día son cientos los sistemas de seguridad de los vehículos que trabajan para proteger la vida de los ocupantes. El siguiente dato, que recoge el informe, lo demuestra: sólo en el año 2012 se repararon más de 52.000 vehículos cuyos sistemas básicos de seguridad pasiva se habían activado en accidentes de circulación. El importe de estas reparaciones ascendió a 318 millones de euros.