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28 de julio
10:58 2022

Mercado Previsor celebra su 40º aniversario al servicio del seguro y de los mediadores

La revista Mercado Previsor cumple 40 años. Junio de 1982, ese fue el inicio de una publicación mítica en el sector asegurador fundada por José Luis Morillo y que pasó a integrarse en Grupo Aseguranza en 2017. Nació mucho antes de que esa cosa llamada internet se generalizara y, por supuesto, de que pudiéramos imaginar que un día llegarían a nuestras manos unos aparatos llamados teléfonos móviles o de que se popularizaran las redes sociales. Han pasado 40 años y aunque no es nada fácil como medio de comunicación especializado satisfacer década a década a un amplio colectivo como el de seguros, Mercado Previsor lo ha conseguido.

Historia informativa

40 años de historia informativa han pasado por las líneas de cada página de Mercado Previsor. El primer número de la revista arrancaba con una entrevista con Luis de Angulo, por aquel entonces director general de Seguros. Las preguntas eran directas y las respuestas más aún. España estaba en crisis económica y se le preguntaba si había motivos para el optimismo en lo relacionado con el seguro a lo que respondía: "Existen razones para ser optimistas porque, como yo digo, medio en serio medio en broma, estamos tan mal que cualquier cosa nos mejora. Consumimos tan pocos seguros que, aun en los períodos de crisis, basta el desarrollo casi vegetativo y la labor de actualización de los capitales". Ese primer número de la revista que tuvo en mente José Luis Morillo fue un pelotazo y… de ahí hasta hoy.

Por la criba informativa ha pasado todo lo importante en el sector. Unión Condal, Minerva, AGF, Unión Previsora, La Unión y el Fénix Español, Muthuos, Galicia… eran compañías que aparecían en la información sectorial de la época y que desaparecieron o se integraron en otras. También han tenido cabida y análisis toda la normativa que ha afectado al sector, se ha tratado con todos los directores generales de Seguros y presidentes de Unespa, con las asociaciones de mediadores y los colegios profesionales. Hasta en berenjenales de política se metió la revista.

Uno de los asuntos más sonados en el año del nacimiento de Mercado Previsor fue el levantamiento de los directivos del sector contra Alfonso Guerra, entonces vicesecretario general del PSOE, tras el atentado de ETA contra la central de Telefónica en la calle Ríos Rosas de Madrid. Todo a raíz de unas declaraciones de Guerra durante su campaña al Parlamento andaluz en las que dijo: "Determinadas compañías de seguros financian la campaña electoral andaluza de UCD, a cambio de que el Consorcio de Compensación de Seguros, dependiente del Ministerio de Hacienda, se haga cargo de los daños causados". La política siguió llenando páginas porque en otro número de Mercado Previsor se publicó un amplio documento sobre cómo afectaría al seguro la victoria del PSOE en las elecciones generales que estaban a punto de celebrarse. Con una encuesta que se realizó entre varios representantes del sector asegurador y que no dudaron en involucrarse en sus manifestaciones, como Ignacio Hernando de Larramendi (Mapfre), Eugenio Prieto (IAE), Tomás Aneyros (Colegio de Las Palmas), etc.

Cómo no, en 1982 una gran parte de la atención mediática la acaparaba el Mundial de Fútbol España'82, incluida su relación con el seguro. En el primer número de Mercado Previsor se desgranaban los tipos de seguros -o paquetes de seguros- para dar cobertura a distintos riesgos (suspensión, posibles accidentes de los espectadores, flotas de automóviles…). Por ejemplo, se calculaba que si hubiera tenido que suspenderse el mundial la indemnización sería de 8.000 millones de pesetas y el beneficiario sería la FIFA.

Y, quién lo iba a decir, en uno de los números de la revista José Luis Morillo cubrió para Mercado Previsor las jornadas para directivos de ICEA y, atención, uno de los numerosos aspectos que se abordaron fue la posibilidad futura de que los empleados de las aseguradoras trabajasen desde sus domicilios. Eso que hoy es una realidad absoluta tras la pandemia se abordó hace 40 años. Como si leyera el futuro, Jesús Serra Santamans, entonces presidente de ICEA y consejero delegado del Grupo Catalana Occidente, trasladó en aquella jornada que sería conveniente la compra de software para trabajos concretos. E intervino un experto llamado Michael Cosson (Mutuelle Generale Francaise) para hablar de ofimática y al ser preguntado sobre cuándo sería posible que los empleados realizaran el trabajo sin salir de sus casas respondió que ya sería factible si estuviera dominado el problema del papel: "Cuando podamos prescindir de él será posible. Calculo que en unos diez años podría realizarse. Se pagaría por tarea realizada… si los sindicatos no se oponen, claro".

A modo de curiosidad, en aquel número de la revista se publicaba que la actriz Liz Taylor acababa de firmar un seguro con una cobertura de 438 millones de pesetas con Lloyd's y veinticuatro aseguradoras británicas.

De agente afecto a distribuidor

Desde 1982, el sector de la mediación de seguros ha experimentado múltiples cambios. En estas cuatro décadas, la profesión ha tenido que adaptarse a más de una docena de normas (entre Leyes, Reales Decretos y Directivas), que han intentado responder con sus virtudes y defectos a las necesidades y cambios de la sociedad. Por el camino, han desaparecido figuras, han florecido otras y se ha multiplicado la competencia.

Cuando se fundó Mercado Previsor en 1982, el colectivo de la mediación de seguros estaba compuesto por dos figuras: agente libre y agente afecto. Así constaba en la Ley 50/1980, de Contrato de Seguro, una norma que ha sabido adaptarse y que aún sigue vigente. Pero esta clasificación no era nueva, sino que venía de muy atrás. En concreto, del año 1969, cuando se publicó la Ley 117/1969, reguladora de la Producción de Seguros Privados.

A los 4 años de la Ley de Contrato de Seguro, se aprobó la Ley 33/1984, sobre ordenación del seguro privado. Con esta normativa de 1984 se daba un salto a la modernidad, aportando una nueva concepción del control de solvencia y adaptando medidas para dotar al mercado de seguros de una mayor competitividad y transparencia. Quizás no se profundizó en la actividad de los mediadores de seguros porque los legisladores tenían en mente acometer una renovación del sector en los próximos meses. Es una suposición ya que, un año después, se publicó en el BOE el Real Decreto Legislativo 1347/1985, por el que se aprobaba el texto refundido de la Ley reguladora de la Producción de Seguros Privados. Y ahora sí se introducían un sinfín de novedades.

Por primera vez, se definía la figura del mediador de seguros. Y, sin duda, la gran novedad es el reconocimiento a la figura del corredor de seguros, definido en el artículo 10.4: "Son corredores de seguros los que poseyendo el título de agente y corredor, y sin mediar contrato de agencia con determinada entidad aseguradora, ejercen su actividad profesional sirviendo de mediadores entre éstas y los posibles tomadores".

La calma duró poco ya que en 1992 llegó una revolución para el colectivo de la mediación. Ese año se aprobaba la Ley 9/1992, de 30 de abril, de Mediación en Seguros Privados. Destacó por introducir diversas novedades, aunque resaltó una por encima de todas: la liberalización de la red agencial de las entidades aseguradoras y la apertura de puertas a la banca. La Ley de 1992 también alteraba ligeramente la clasificación de la profesión. Su artículo 5 decía: "Los mediadores de seguros privados se clasifican en agentes de seguros y corredores de seguros, ya sean personas físicas o jurídicas". Era la primera vez que no se utilizaba el concepto de agente afecto.

El colectivo de la mediación de seguros estuvo amparado por el mismo marco jurídico un total de 14 años. En concreto, desde 1992 hasta 2006, año en el que se aprobó una nueva Ley que volvía a alborotar a la profesión. Se trataba de la Ley 26/2006, de 17 de julio, de mediación de seguros y reaseguros privados, que ha llegado a estar vigente casi 3 lustros.

La última alteración que ha experimentado el sector de la mediación ha venido de la mano de la Directiva de Distribución de Seguros (más conocida como IDD, sus siglas inglesas), una norma que se transpuso al ordenamiento jurídico español con mucho retraso. En concreto, se produjo 19 meses después de la fecha prevista y tras recibir el Gobierno español hasta 3 avisos de la Comisión Europea por la tardanza. Y lo peor es que esta transposición se ha hecho a medias. Para evitar una sanción de la UE, el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto-ley 3/2020, de 4 de febrero, por el que no solo se incorporaba al marco jurídico español la IDD, sino que en el mismo texto lo hacían otras Directivas como la que regula la contratación pública en determinados sectores o una relacionada con el ámbito tributario. En este momento la adaptación al ordenamiento jurídico español de la IDD está incompleta porque requiere que esta Directiva europea se tramite a través de una norma con rango de ley. Pero, más de 2 años después de la aprobación del Real Decreto-ley 3/2020, la futura Ley de Distribución de Seguros sigue en el aire ya que el Congreso de los Diputados aún no ha debatido las 122 enmiendas que hay registradas.

Profundos cambios sociales

No descubrimos América al decir que en estos 40 años de Mercado Previsor la sociedad española y mundial ha vivido el mayor acelerón de cambios de la historia, tan bruscos que han puesto patas arriba los tradicionales modos conocidos. Desde que la revisto vio la luz en 1982 en España ha habido cambios de Gobierno y en la Corona, los titulares que han pasado por los Ministerios han sido de lo más heterogéneo y también los responsables que han comandado la DGSFP.

Mientras, han seguido desempeñado su imprescindible papel Agroseguro y el CCS, se han fortalecido instituciones que son una referencia como Unespa o ICEA, y la mediación de seguros ha ganado un protagonismo innegable en la sociedad y en el propio sector asegurador gracias a la labor desarrollada por el Consejo General, Adecose, etc. Y en ese contexto Mercado Previsor siempre se ha caracterizado por la defensa y reconocimiento a ultranza de la profesión de mediador.

Hoy Mercado Previsor es una revista de futuro. Ha sido un honor para todos nosotros continuar con la tarea que inició José Luis Morillo hace tantos años. Seguiremos marcando la historia editorial del sector asegurador con la M de Mercado Previsor, de Morillo y de la Mediación.

La revista especial por el 40º aniversario de Mercado Previsor está disponible solo para suscriptores.